2006/01/26

HERCÓLUBUS ¿Está la Humanidad ante el Juicio Final?


¿Está la Humanidad ante el Juicio Final?
HERCÓLUBUS
Por: Raúl Rubio Franco



Debemos comprender que estamos asistiendo a los últimos tiempos, para convertirnos en espectadores o actores de ésta Gran Catástrofe que tendremos dentro de un tiempo más. Los Mayas predicen en el katún 13 que entra en el año 2043.

Antes de ésta Catástrofe, tendremos la Tercera Guerra Mundial.

La Gloria de Dios está dentro del hombre mismo, en su propio corazón, con la ayuda del Despertar de la Conciencia.

Grandes acontecimientos se avecinan, estamos viviendo las profecías de los libros sagrados de Oriente y Occidente. Ya la Humanidad de nuestro planeta está pasando por todo lo que el lenguaje simbólico y alegórico de la Biblia nos dice el Apocalipsis de San Juan. Ya estamos en esos tiempos y nuestra civilización agoniza. Estamos viviendo un caos horrible. Toda la Humanidad está presa de la más absurda explosión de los más bajos instintos, de las pasiones desbordadas, de la más cínica y desvergonzada exposición de vicios y de sus brutales apetitos.

Nunca hasta hoy, habíamos visto una quiebra tan completa de los más altos valores espirituales. Algunos piensan que con asistir a cantar y aplaudir a sus templos son “salvos” y al morir “van en presencia de su padre celestial”, pero aquí en éste mundo tridimensional son tan capaces de hacerle daño hasta a sus propios hijos, conozco gente así. Otros que por confesarse ya ganaron el cielo.

Las normas elevadas de moral, belleza y armonía, se han olvidado ahora producen risa y escarnio... todo marcha hacia su propia destrucción en un bestial alarde de materialismo egoísta, sádico y repugnante; en una eclosión nefasta de barbarie y de lujuria, que olvida la belleza y el amor y solo busca la embrutecedora sensación efímera del orgasmo y de la orgía, en un ambiente invadido por drogas, la violencia y el crimen; nada más veamos las canciones que se escuchan y que dicen que porque está de moda, así de imbéciles son, usted ya habrá escuchado eso de “... a ella le gusta la gasolina...” o la de “... no importa si tiene tremendo culo...”; o lo que se muestra en cierto rotativo local tamaño tabloide de tinte amarillista y morbo con imágenes de accidentados, suicidas, violaciones y cadáveres y lujuria sin el más mínimo respeto a la condición humana y lo peor de todo, la gente ¡lo compra!, ¿Será por el precio?

También he sabido de mujeres a las que no les importa nada lo que sea de tipo espiritual, ya sea por traumas o por su educación familiar, y si se les demuestra lo justifican como coincidencia, lo único que les importa es sentir su orgasmo y según dicen por la excitación o emoción (negativa) que le causa ver la eyaculación de un hombre ( luego trataremos el tema del “sexo sagrado”), que según dicen es lo normal, es lo que hace todo mundo, hasta cierto punto hay quienes son personas tranquilas, que se dejan llevar por lo que le dicen los demás, llevan una vida sonambúlica al grado que no se preocupan por su salud, viendo la vida pasar como un animalito. Y de hombres ni se diga.

Y así, marchamos todos como un rebaño furioso que se lanza hacia el abismo.

Hay personas que dirán “yo no soy así”, “yo no soy de esos”, “yo voy a misa los domingos”, “yo no le hago mal a nadie”, “yo me confieso”... Vivimos dormidos, con la conciencia profundamente dormida, no somos plenamente conscientes de nuestros actos, vamos de error en error, hay quienes se reirán de todo lo expuesto y preferirán dormir, una fiesta, etc. No recordamos ni remotamente lo que vimos con detalle hace unos 15 minutos. Conozco personas que pregonan una buena amistad que cuando ven dinero, les brillan los ojos y afirman que negocios son negocios. Conozco a quien ve una mina de oro de una deuda, claro está por los intereses.
¿Puede acaso esperarse algo bueno de la perversidad? Cada cual lleva la maldad dentro de sí mismo y el resultado lo tenemos a la vista; crímenes monstruosos, hambre, amenazas de guerra, enfermedades desconocidas, fanatismo espantoso, crueldad insaciable, aberraciones sexuales, homosexualismo y desesperación.

La Tercera Guerra Mundial va tomando forma poco a poco y se acerca peligrosamente. Por estos días se dieron atentados terroristas en Londres. Los hombres cada vez más se olvidan de sus almas y se ocupan solo de sus cuerpos, aún negativamente. Cada vez más semejan a bestias feroces sedientas de sangre de sus hermanos.

Las vibraciones negativas que emanamos los seres humanos de este planeta atraen cada vez más a un gigante del cosmos con una Humanidad igual o más perversa que nosotros, pues existe una Ley Universal que dice que “lo semejante atrae lo semejante”, se trata de “Hercólubus”.


Hercólubus es un planeta gigantesco que pertenece a un sistema solar llamado Tylar por llamarse su sol o estrella central Tylo. Nuestro sol o estrella se llama Ors. Hercólubus es unas 6 veces más grande que Júpiter y sus parámetros orbitales van a causar enormes catástrofes en nuestro planeta.

No va a chocar contra la Tierra, sino que pasará muy cerca de nuestra órbita terráquea y será la acción de su gigantesco campo gravitatorio sobre nuestro planeta lo que precipite la destrucción total de la corteza terrestre y de esta Humanidad.

En la Biblia es llamado “ajenjo”.

El sistema Tylar se compone de la estrella Tylo y alrededor giran los planetas Hercólubus, Phema, Epsilon, Hegama, Tylon y Lylio. Es un sistema parecido al nuestro y se acerca a gran velocidad hacia la Tierra, por lo que un futuro próximo provocará terribles cataclismos en nuestro planeta.

Hace más de 25 años que los astrónomos del mundo conocen la existencia de este planeta al cual llamaron Barnard I, y del sistema Tylar. Los astrónomos del mundo han realizado un mapa astronómico del mismo.

Si no se le ha dado difusión al asunto se debe a la censura impuesta por temor a la psicosis colectiva, la cual podría provocar grandes desordenes sociales y económicos mundiales. Pero también al ocultar la verdad se está dejando indefensa y sin saber que hacer a la Humanidad si ya de por sí está muy confundida y descarriada, ante lo que se nos viene encima.

Todavía estamos a tiempo de evitarlo, pues cuando sea visible a simple vista ya será demasiado tarde.

Lamentablemente las referencias que podemos encontrar de Hercólubus en diversas fuentes de información es en su mayoría información deformada e incompleta pues se ridiculiza y oculta deliberadamente.

Viene a mi memoria un personaje pseudocientifista que afirma que Hercólubus es una estrella y que no se acerca, que se aleja; lamentablemente influenció bastante a un amigo cercano al grado de retirarse de unos estudios importantes que realizaba.

Obviamente, conforme aquel planeta se acerque a nuestro mundo, sus radiaciones irán quemando todo lo que tenga vida. Ya de todos es sabido los grandes cambios climatológicos que nos afectan, lluvias intensas y calores insoportables.

Como quiera que aquella masa planetaria es mucho más grande que la nuestra, atraerá el fuego líquido que existe en el interior de nuestro organismo planetario que brotará por doquier en volcanes y desencadenará terribles terremotos y maremotos.

Con el acercamiento de aquel planeta las radiaciones causarán terrible daño, morirán millones de seres humanos; el excesivo acercamiento de esa masa será definitivo.

Aquel planeta se situará durante algunos días entre el Sol y la Tierra produciendo una gran noche.

Entonces habrá solamente lamentos y terrible dolor, moriremos los seres humanos por millones y cuando las dos masas planetarias lleguen a su máximo acercamiento, la formidable inducción electromagnética del gigantesco astro invertirá por completo los polos magnéticos terrestres y esto producirá una serie de cataclismos descomunales, hundimiento y elevación de continentes enteros, como ya pasó en la Atlántida (próximamente hablaremos de la Atlántida), transformación completa de mares, cursos de agua, cordilleras en todo el mundo, desaparición de extensas zonas continentales que quedarán sumergidas y otras que emergerán hoy submarinas, que formarán nuevas islas y continentes distintos a los actuales.

Estimado lector, aún estamos a tiempo de cambiar, de realizar una transformación en nuestro interior. Lo dicen las Sagradas Escrituras del Divino Salvador del Mundo, el Maestro Jesús. Lo dicen los Maestros autorrealizados, nos advierten. Pero no como pregonan las sectas protestantes, la Iglesia de Roma y otras religiones del mundo que si bien o están adulteradas o no son comprendidas. Lo dicen las antiguas culturas como la Maya, la Azteca. la Inca, la Griega, la Egipcia, etc. Todas las culturas antiguas saben de este desenlace fatal que nos aguarda. Muchos se reirán de lo expuesto y preferirán dormir o asistir a pachangas, etc.

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